

La planta conocida en la región como sutub o tornillo por su forma de la vaina, es originaria de las Indias Occidentales, es decir, las Américas.
En Yucatán existe esta especie, pero no es tan abundante y generalmente lo usan para remediar problemas del habla de los niños dijo el artesano del municipio de Izamal de Ka’ bo’ ob Ku meyajo’ob (manos que trabajan), Martín Francisco Pech Ancona: “Este fruto muchos lo conocen como tornillo, pero acá en Yucatán se le conocen como sutub , su nombre en maya y en español es susut, si traducimos la palabra es ir y volver, este fruto sirve para ayudar a los niños o niñas cuando ya están hablando, hablan como tartamudos y no pronuncian bien las palabras”.
Don Martín explicó el procedimiento de este fruto que hace hablar a los niños: “Lejos de llevarlos con el médico para que les jalen la lengua o se las enderecen, con este fruto solo tienen que hacer que saquen la lengua, le van a dar nueve vueltas al derecho y nueve vueltas al revés, durante nueve martes y nueve viernes, únicamente con un fruto, el fruto tiene que estar bien cerrado para que cuando esté llegando los últimos días de este ejercicio, van a observar que el fruto se empieza a abrir».
Y aunque este fruto tiene ese uso, también hay otro uso del sutub del que casi no se habla: “Eso casi no lo menciono porque a muchas personas les da miedo, van a observar que el fruto, uno esta encorchado a la derecha y otro a la izquierda, ese que esta corchado a la izquierda tiene un uso muy triste porque a veces en nuestros hogares tenemos una persona que está en sus últimos días, y quiere hablar y no puede pronunciar palabra, y el sutub que esta corchado ala izquierda van hacer que el paciente abra su boca y le van a dar las mismas vueltas a la izquierda y a la derecha, posiblemente sean solo dos o tres veces y cuando la persona de sus últimas palabras, en uno o dos días fallece, lo diferencia en el corchado, para niños el corchado derecho, y el otro izquierdo”.