
El presidente de México informó que tenía un “testamento político”, que no será necesario utilizar

Luego de haber pasado la noche en el Hospital Central Militar, donde fue sometido a un cateterismo, el presidente Andrés Manuel López Obrador regresó la mañana de hoy sábado a Palacio Nacional.
En un vídeo que difundió en sus redes sociales, el mandatario federal informó que, por sus antecedentes de infarto e hipertensión, tiene preparado un “testamento político” para que se garantice la gobernabilidad en caso de fallecer o no concluir su mandato por cuestiones de salud.
Sin dar mayores detalles del contenido de su “testamento político”, consideró que no será necesario utilizarlo, pues los médicos que lo intervinieron ya le autorizaron continuar con su vida normal. «Me puedo aplicar a fondo y que hay presidente para un tiempo, el necesario, el indispensable, el básico para llevar al cabo los cambios, la transformación (sic)», señaló.
Con respecto al cateterismo al que fue sometido el pasado viernes, el Jefe del Ejecutivo federal precisó que la cirugía fue programada luego de que hace 15 días se sometió a una prueba de esfuerzo.
Recordó que se hace pruebas y toma medicamentos para controlar la presión arterial todos los días desde hace ocho años, cuando padeció un infarto.
«Fui al hospital hace 15 días, me hicieron la prueba de esfuerzo y los médicos, los especialistas, decidieron que tenía que hacerme un cateterismo, ya estaba todo programado, pero en eso me enfermo, me contagio de covid y tuve que esperar a que pasara el covid», explicó.
El procedimiento, detalló, duró una media hora y que los especialistas Patricio Ortiz y Luis Enrique Berúmen decidieron no colocar ningún stent porque «encontraron que estaban bien las arterias, sin obstrucción».