
Para que el resultado sea vinculante, se requiere la participación del 40% del electorado

La revocación de mandato, desde ningún punto de vista, no puede verse como una ratificación del presidente Andrés Manuel López Obrador, más allá del día de que debe salirse de Palacio Nacional, de acuerdo con la votación de 2018, señaló Ciro Murayama Rendón, consejero del Instituto Nacional Electoral, quien participó en el conversatorio “La revocación de mandato y el embate al INE”, que organizó Unidos Somos Futuro.
«La única posibilidad que puede darse, es que, si vota el 40% de la gente y, de ese 40% la mayoría absoluta vota por la revocación se acaba antes (la presente administración). Nunca este ejercicio, en los términos constitucionales vigente, puede verse como una puerta para extender un mandato, sería totalmente antidemocrático y anticonstitucional», aseveró.
El consejero dejó en claro que el INE tiene la obligación de instalar las casillas para la revocación de mandato y respetar la voluntad de los ciudadanos. «Incluso, si no quieren votar en la revocación, el INE los invita a ser funcionarios de casilla, por favor accedan. Ustedes como ciudadanos independientes, vayan a verificar quien llegue a votar quien corresponden y se depositen votos de ciudadanos de carne y hueso. Sean ustedes guardianes de la democracia», exhortó.
Murayama Rendón externó su preocupación de que la democracia se asfixie por los recortes presupuestales arbitrarios que atentan contra los derechos.
«¿Qué pasa si un recorte de estas características se nos presenta en una elección de 2024? Se puede poner en riesgo la gobernabilidad de México», señaló.
Advirtió que, pese los embates del actual gobierno de la República, el INE seguirá por la vía jurídica para defender su autonomía y sus atribuciones. «El INE es una construcción de generaciones de mexicanas y mexicanos comprometidos con la democracia», expresó.
Y precisó: «La institución es indispensable porque México es un país muy complejo, plural y diverso venturosamente. Y elecciones competidas van a seguir habiendo en los municipios, en Ciudad de México, en las entidades, en la presidencia y nos podemos dar el lujo que esas elecciones no sean hechas con todos los estándares de certeza y calidad que nos han logrado colocar como un ejemplo mundial», expuso.
La revocación de mandato costará $1,567 millones, recursos extraídos de proyectos estratégicos y de tareas indispensable como la construcción de dos edificios para la atención de la ciudadanía.
Para el 10 de abril, se instarán 1,738 casillas. En una página de internet estarán disponibles la localización de las casillas para quien decida presentar a ejercer su derecho, añadió.
El consejero del INE recordó que el resultado será vinculante, sólo si participa el 40% del padrón electoral. «Si alguien no está de acuerdo con la revocación puede no asistir , la decisión es cada de ciudadana y ciudadano. Nuestra obligación es instalar las casillas, difundir el ejercicio y respetar la voluntad ciudadana», comentó.