
«No podemos dejar desprevenida y desprotegida a la gente», comentó el diputado panista Víctor Hugo Lozano Poveda

A principios del primer periodo ordinario del Tercer Año de la Legislatura 63, que se inicia el 1 de septiembre, se aprobaría la reforma del Código Penal del Estado para que la sumisión química o canasteo sea tipificada como un delito, aseguró el presidente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política del Congreso del Estado, diputado Víctor Hugo Lozano Poveda.
El dictamen va por buen camino, prácticamente en la recta final, pues se han sumado asociaciones civiles y diversos organismos de la organización pública, desde las secretarías de Educación, Salud, de la Mujer, así como el Instituto Municipal de la Mujer. «En todo este ejercicio que se ha realizado de contribuciones, también la industria restaurantera ha jugado un papel fundamental para que avance la Ley y no generar estigmas hacia un sector nada más», comentó.
«Empezaron a señalar que si existe la sumisión química es porque un mesero te pone algo en las bebidas y esto es estigmatizar a un sector y mayoritariamente los meseros no tienen nada que ver en este problema», precisó.
La sumisión química, conocida coloquialmente como “canasteo”, sucede cuando una persona suministra sustancias psicoactivas a otra persona sin consentimiento, recordó el asambleísta por el Distrito 4, quien promovió la iniciativa.
Una de las consecuencias del “canasteo” podría ser que la víctima pierda la vida, pero también que tenga problemas en cuanto al abuso, en relación con cuerpo. «También se tenía como un poquito el estigma de que la sumisión química era para aprovecharse de una mujer, y la realidad que se está viviendo es que todos están en peligro», destacó.
Tras la muerte de un empresario en Ciudad de México, Lozano Poveda comentó que los hombres también pueden ser objeto de la sumisión química o el “canasteo” y, en ese sentido, se debe de trabajar muy rápido porque en cualquier momento esto puede suceder en Yucatán. «No podemos dejar desprevenida y desprotegida a la gente», señaló.
El esfuerzo tiene por objetivo castigar a quien comete este tipo de faltas o tenga la intención de realizarla. «El chiste no es meter a la cárcel a la gente, el chiste es que la gente que tenga este tipo de actitudes en la cabeza sepa que hay una sanción fuerte y que no va a tener ningún problema la autoridad en aprenderlos y en someterlos a ella», comentó.
La suma de esfuerzos está dando buenos resultados y se va a solucionar cuando la iniciativa pase por el tamiz de la Comisión Permanente de Justicia y Seguridad Pública y, una vez aprobada, se socialice con quien se tenga que hacerlo, principalmente con los jóvenes.